
Dicen que, a cierta edad, las mujeres nos hacemos invisibles, que nuestro protagonismo en la escena de la vida declina, y que nos volvemos inexistentes para un mundo en el que sólo cabe el ímpetu de los años jóvenes.
Yo no sé si me habré vuelto invisible para el mundo, es muy probable, pero nunca fui tan consciente de mi existencia como ahora; nunca me sentí tan protagonista de mi vida, y nunca disfruté tanto de cada momento de mi vida.
Descubrí que no soy una princesa de cuento de hadas; descubrí al ser humano que sencillamente soy, con sus miserias y sus grandezas.
Descubrí que puedo permitirme el lujo de no ser perfecta, de estar llena de defectos, de tener debilidades, de equivocarme, de hacer cosas indebidas, de no responder a las expectativas de los demás. Y, a pesar de ello, quererme mucho.
Cuando me miro al espejo ya no busco a la que fui en el pasado... sonrío a la que soy HOY.... me alegro del camino andado, y asumo mis contradicciones.
Siento que debo saludar, a la joven que fui, con cariño, pero dejarla "a un lado", porque ahora me estorba.
La vida es tan corta y el oficio de vivirla es tan difícil, que cuando uno comienza a aprenderlo, ya hay que morirse.
El ser humano tarda mucho en madurar, ¿verdad? TENER-RETENER. Las realidades más grandes y más bellas tanto más las tendrás cuanto menos las poseas y retengas.
Si quieres tener el mar, contémplalo, y abre tus manos en sus aguas, y todo el mar estará en ellas. Porque si cierras tus manos para retenerlo, se quedarán vacías.
Si quieres tener el viento, extiende tus brazos, abre tus manos y todo el viento será tuyo, porque si quieres retenerlo, te quedarás sin nada.
Si quieres tener a tu hijo, déjalo crecer, déjalo partir y que se aleje... lo tendrás maduro a su regreso, porque si lo retienes poseído, lo pierdes para siempre.
Si quieres tener el sol y gozar de su luz maravillosa, abre los ojos y contempla... porque si los cierras para retener la luz que ya alcanzaste, te quedarás a oscuras.
Si quieres vivir el gozo de Tener, libérate de la manía de poseer y retener. Goza de la mariposa que revolotea, goza del río que corre huidizo.
Goza de la flor que se abre cara al cielo. Goza teniendo todo, sin poseerlo y sin retenerlo.
Sólo así gozarás de la vida, sabiendo que la tienes sin poseerla, y dejándola correr sin retenerla.
Hoy he extendido mis brazos, he abierto mis manos y he sentido que el viento era mío, que yo era del viento...
Hoy he abierto los ojos y he contemplado como los rayos del sol llegaban a mi y yo era su luz...
Hoy empiezo a recoger el fruto de lo que tan duramente había cosechado: lo dejé crecer, lo dejé partir, lo dejé alejarse... y hoy regresa a mi, lo que más quiero en esta vida...
Hoy, doy gracias al universo que tanto me da...
El arte de vivir
Conocerse a si mismo

Los sabios de todos los tiempos han aconsejado siempre: "HOMBRE, CONOCETE A TI MISMO, Y CONOCERAS AL UNIVERSO Y A LOS DIOSES".....
Por lo tanto, no debe ser nada fácil ni sencillo, algo que pueda hacerse en unos años..... sino que requerirá Tiempo, Vidas dirían otros, miles de experiencias que irán poniendo Luz, donde había oscuridad, miedos o ignorancia.
En la mayoría de los mitos representan esto como "matar al Dragón" o "bajar a los infiernos".....como si para CONOCERSE en profundidad hiciera falta previamente VER con claridad, lo que Somos y lo que no somos.
E igualmente SANAR tántas heridas que durante este sin par combate, hemos recibido de unos y otros, incluso de nosotros mismos. Y es que "cualquier parte de nosotros que esté atrapada en el pasado no puede vivir en el presente", decía una excelente terapeuta.
CONOCERSE, requerirá previamente dar los pasos previos que son: VER, ACEPTAR Y TRANSFORMAR, todo aquello que descubramos enfermo, disminuido, oculto, exagerado o desequilibrado.
Para poder llegar así, a la expresión de todo nuestro potencial innato, aquel que nos define realmente a nosotros mismos. Más para que todo esto pueda darse, hace falta contar con una virtud fundamental en este proceso, aquella que nos otorgará la posibilidad de poder seguir avanzando por nuestro laberinto, y esta es LA HONESTIDAD, LA SINCERIDAD, o dicho de otra forma, EL AMOR POR LA VERDAD.
Ella nos acercará, paso a paso a la Victoria, ya que podremos darle a cada cosa y experiencia su NOMBRE, y nombrándolas las transformaremos, de "enemigos o monstruos" en algo más de SABER sobre nosotros mismos, el Universo y los Dioses.
Más todo empieza dentro, aquí ..... poniendo Luz en el corazón de las tinieblas. DESCUBRIENDO ASI, EL TESORO QUE CUSTODIABA EL DRAGON.
El privilegio de elegir
Tú eras mujer de cicatrices

Tú eras mujer de cicatrices, lo supe desde el primer momento en que te vi. Tus ojos también me lo decían y lo aprobaban tus lágrimas. Eras mujer de cicatrices porque sonreías mientras por dentro llorabas, porque amabas a pesar del daño que te hacía seguir amando, porque permanecías en silencio a pesar de querer gritar.
Eras mujer de cicatrices porque te enfrentaste a tu vida, porque nadie te ayudo a luchar contra el miedo, porque nadie te tendió la mano. Porque todos prefirieron dejarte con tu dolor, con tus preocupaciones.
Eras mujer de cicatrices y eso te hacía fuerte, te hacía grande, de confería una cualidad diferente al resto, porque ser mujer de cicatrices es extraño y difícil, pero a la vez te permite alzarte de valor, de ese valor que tú siempre tuviste, de ese valor que aún conservas y que nunca perderás.
Porque la vida es una herida inmensa, una laguna Estigia de sangre congelada que poco a poco hay que evadir y cruzar a la otra orilla. Por eso, cuando te vi, mi intuición no falló y divisé tu efigie de ángel salvando su soledad y sus recuerdos.
Supe que jamás encontraría nadie como tú, que jamás se cruzaría en mi camino alguien que tuviera tus ojos y tu sonrisa. Porque tú siempre sonreías, y daba igual la circunstancia, pero la sonrisa era perpetua en tus labios.
Tus ojos siempre brillaban aunque quisieran llorar lágrimas de sangre. Siempre mostrabas el gesto amable de la paciencia, la rosa bella de la superación.
Por eso, cuando te miro sé que no me he equivocado en todo esto. Eres y serás mujer de cicatrices, porque tú sola has forjado tu camino entre sendas intrincadas, y sólo tú supiste curar la gran herida de la vida.
Tú sola conseguiste derrotar a todo el que se puso en tu camino. Tú conseguiste encerrar en tu puño todas las heridas que llevabas a tus espaldas. Supiste alcanzar la dicha por tus propios méritos. Porque el coraje te identifica y cada punzada, cada herida, poco a poco has sabido curar como algo inefable.
Por eso te admiro a tí, mujer, mujer de cicatrices.
El alimento de nuestra mente

Oculto en el desierto de Chihuahua en Nuevo México se encuentra una de las grandes maravillas de Dios: las Cavernas de Carlsbad. Al visitante casual, su oscura entrada le puede parecer poco interesante, como el estéril desierto que las rodea. Sin embargo, allí hay delicadeza y grandeza, ese es un lugar en el que a través de los siglos pequeñas gotas de agua, silenciosas en la oscuridad, han construido un monumento de extraordinaria belleza de quince metros de altura. Gota tras gota, depositando partícula, un dedo que parece de mármol comienza a crecer. Al final, este proceso forma una enorme columna; así, se crean las esculturas dentro de las cavernas.
Un proceso similar ocurre dentro de cada uno de nosotros. Cuando un solo pensamiento llega a nuestra mente, deja sedimento que entra a lo más profundo de nuestra alma, formando nuestras propias columnas... columnas de carácter. Si permitimos que los pensamientos inmorales, egoístas y violentos llenen nuestra mente, formamos columnas de mal y fracaso. Si llenamos nuestra mente con la verdad y el amor, formamos columnas fuertes y bellas dentro de nuestra alma.
En Proverbios 23:7, el rey Salomón dijo: Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él.
Salomón entendía que las cosas en que pensamos determinan la persona que llegamos a ser. Cuando buscamos a Dios, comenzamos a reflejar su carácter en nuestra vida.
¿Qué formaron las columnas de carácter en tu vida? ¿Te asemejas en algo a tu Padre Celestial?
Tú puedes llegar a ser la persona que Dios diseñó para que seas al renovar cada día tu mente con la Palabra de Dios. Al igual que las Cavernas de Carlsbad se crearon a través del tiempo, ocultas de la vista, así se forja nuestro verdadero carácter.
Filipenses 4:8
Por último, hermanos, piensen en todo lo verdadero, en todo lo que es digno de respeto, en todo lo recto, en todo lo puro, en todo lo agradable, en todo lo que tiene buena fama. Piensen en toda clase de virtudes, en todo lo que merece alabanza.
¡Premio 7 Rarezas!
Pues hace unas cuantas horas Janeth del blog "Movimiento Esoterico" me otorgó este premio. Me ha hecho mucha ilusión recibirlo porque mi frecuencia de actualización no es muy positiva que digamos y seguro que otros blogs lo merecían más que yo, así que ¡gracias por leerme Janeth!
Las reglas de este premio son…
1- Decir quién te lo entrega y agradecérselo.
2- Decir 7 cosas especiales y raras sobre ti.
3- Otorgar el premio a otros 7 Blogs.






Ahora ya sólo me queda entregar el premio a otros siete blogs... va a ser un poco difícil, ya que no conosco tantos, pero este bonito premio se lo doy a todo aquel que entre y quiera escribir sobre sus rarezas personales, jjejejjej ¡¡haganlo amigos es divertido!.^^)
Cuando pensabas que no miraba

Cuando pensabas que no te miraba, vi cómo colgabas mi primer dibujo en la nevera e inmediatamente quise hacer otro.
Cuando pensabas que no te miraba, vi cómo alimentabas a un gato perdido y aprendí que es bueno portarse bien con los animales.
Cuando pensabas que no te miraba, vi cómo hacías mi pastel favorito y aprendí que las pequeñas cosas pueden ser las más especiales.
Cuando pensabas que no te miraba, vi cómo preparabas comida y se la llevabas a una amiga enferma y aprendí que tenemos que ayudarnos los unos a los otros.
Cuando pensabas que no te miraba, vi cómo ofrecías tu dinero y tu tiempo para ayudar a gente que no tenía nada y aprendí que los que tienen algo deben compartir con los que carecen de todo.
Cuando pensabas que no te miraba, vi cómo me dabas un beso de buenas noches y me sentí querido y seguro.
Cuando pensabas que no te miraba, vi cómo cuidabas de la casa y de los que vivimos en ella y aprendí que tenemos que cuidar de lo que se nos da.
Cuando pensabas que no te miraba, vi cómo asumías tus responsabilidades, incluso cuando no te encontrabas bien, y aprendí que cuando fuera mayor, sería responsable.
Cuando pensabas que no te miraba, vi lágrimas en tus ojos y aprendí que a veces las cosas duelen, pero que se puede llorar.
Cuando pensabas que no te miraba, vi cómo te preocupabas por mí y quise llegar a ser todo lo que pudiera ser.
Cuando pensabas que no te miraba, aprendí la mayoría de las lecciones que necesito para ser una persona buena y de provecho.
Cuando pensabas que no te miraba, lo hacía y quería decirte "gracias por todas las cosas que vi cuando pensabas que no te miraba".
Creo que no hay mejor forma de dar unos valores éticos y espirituales a nuetros hijos, que siendo un ejemplo y expresión activa de aquello en lo que creemos. No hay mejor forma de darnos a conocer y que nos conozcan haciendo de nuestra vida un ejemplo de aquello que Somos, de aquello que es nuestra razón de Vida.










